Sinopsis El exceso ; La fábrica
Su primera línea presenta «la gran fábrica universo, la que respira por ti», mundo («el» mundo) a la vez infinitamente cerrado e infinita-mente fragmentado, donde se está siempre en lo mismo y del que no se sale: nadie sale de allí donde siempre se está entrando o donde siempre se está dentro. No hay afuera de ese universo y eso es el infierno que sin disimularlo contiene El exceso-la fábrica, relato compuesto exactamente por nueve círculos y donde casi en cada línea de una escritura que deja que incluso los blancos se expresen parece resonar la recomendación de Dante: «abandonad toda esperanza».
¿Por qué el exceso hablando de la fábrica? ¿Qué une el exceso a la fábrica? El exceso lo introduce la voluntad de escribir. Porque el escribir la fábrica excede el trabajo y cualquier clase de acción, impugnándolos, produciendo paradójica-mente un lugar excesivo creado a partir de decir: «no hay afuera». Con respecto a la fábrica, El exceso-la fábrica pone (escribe) una palabra que está de más. Escribir la fábrica permite situarse en esa demasía, en ese exceso con respecto a lo vivido, generar una especie de sobre-vida (también una clase de muerte). Escribir, al fin, es sobrevivir. Escribir es excesivo.